Supera la confusión sobre las situaciones en que un contrato carece de efectos jurídicos

El emprendedor se lanza a una aventura con determinación y pasión y antes o después se encuentra con imprevistos o circunstancias que requieren adoptar decisiones o acciones de riesgo.

Los contratos son muy importantes porque protegen tanto al emprendedor como a la empresa, incluyendo el capital y el trabajo realizado. Por ello, es indispensable conocer los distintos supuestos de ineficacia de los contratos.

Entre las materias que más se tratan en la consultoría legal se encuentran las situaciones en que un contrato es o deviene ineficaz. Es decir, carece de efectos jurídicos. Debido a la amplitud de términos que se utilizan para hacer referencia a este tipo de situaciones, sin perjuicio de sus diferencias, la regulación puede resultar un tanto confusa.

Además, la jurisprudencia también ha ayudado a aclarar cada uno de los supuestos.

La ineficacia: suele utilizarse como término genérico para hacer referencia a la falta de efectos de un contrato, pero a su vez podemos encontrar alguno de los siguientes términos más específicos:

  •  I.- La inexistencia, en caso de que en el contrato no concurran todos los requisitos necesarios (a que se refiere el art. 1261 del Código civil).
  •  II.- La nulidad, que tiene lugar cuando se produce una contravención de una norma imperativa.
  •  III.- La anulabilidad, si concurre un vicio del consentimiento.
  •  IV.- Se habla de rescisión en supuestos de ineficacia basados en que se causa un daño menoscabo (1290-1 CC).
  •  V.- Y de resolución si una de las partes incumple un contrato válido.

Hay que destacar que la ineficacia no implica necesariamente que el contrato carezca totalmente de efectos, pues los efectos de la ineficacia suelen depender del supuesto concreto de que se trate.

A continuación tratamos cada uno de los supuestos de ineficacia de los contratos para ayudar al emprendedor a que comprenda las diferencias y lo que puede hacer en cada caso.

¿Cuándo se produce la nulidad de un contrato? 

Es esencial aprender a equivocarse y sobreponerse para poder crear. La resiliencia es la capacidad de las personas para resistir y sobreponerse a los contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos (concepto reciente Michael Rutter).

Como señalaba Albert Einstein, no es posible resolver problemas desde el mismo lugar en que se crean. Es decir, llegar a la solución requiere generalmente revisar y cambiar creencias, de ahí la dificultad.

¿Qué es un contrato nulo?

Se trata de aquel contrato en el que concurre una causa que le impide desplegar efectos desde el momento de su firma, sin perjuicio de que sean posibles la subsanación o la convalidación.

Son causas de nulidad:

  1. Contravenir los requisitos esenciales de todo contrato que establece el art. 1261 del Código Civil.
  2. Transgredir otros requisitos esenciales del tipo contractual específico, como ocurre por ejemplo cuando la ley exige una forma esencial.
  3. Infringir la ley, la moral, o el orden público.

No es necesaria una declaración de nulidad para que el contrato deje de producir efectos. Sin embargo, en algunos casos, como ocurre cuando una de las partes mantiene su validez, puede resultar necesario ejercitar la acción correspondiente.

En este caso de que las partes quieran que el contrato tenga efectos han de formalizar un contrato nuevo que reúna los requisitos establecidos en la ley. Sin embargo, sería posible convertirlo en otro contrato, siempre que reúna los requisitos sustanciales y de forma de este último.

¿Cuándo ejercitar la acción de nulidad?

La acción de nulidad tiene como objeto la destrucción de una presunta apariencia de validez.

Puesto que el contrato nunca produce efectos, resulta claro que el valor de la sentencia que recae como resultado de una acción de nulidad tiene un carácter meramente declarativo.

Es decir, su función es simplemente manifestar que existe la nulidad desde la celebración del contrato. Lo que sí produce la sentencia son efectos retroactivos al inicio del contrato.

Además, la nulidad puede ser declarada de oficio y la acción de nulidad no prescribe.

No obstante, también hay casos en que la nulidad es clara y no es preciso ejercitar ninguna acción de nulidad. Un ejemplo de lo anterior es el caso de Julián G. Y. que quería proceder a declarar la nulidad de una donación que su padre había realizado a su hermano en documento privado.

Puesto que la donación ha de realizarse en escritura pública, en este caso la operación era claramente nula.

¿Cuándo oponer la excepción de nulidad? 

De igual forma que puede hacerse valer la nulidad solicitando su declaración por los tribunales mediante la correspondiente acción es posible oponerla mediante excepción en caso de que sea otro quien demanda el cumplimiento del contrato.

La excepción de nulidad tampoco prescribe.

Efectos de la nulidad 

¿Qué ocurre cuando a pesar de existir un contrato nulo las partes le hayan dado cumplimiento?

1.- Efectos de la declaración de nulidad entre las partes del contrato

Tras la declaración de nulidad las partes deben restituirse las respectivas prestaciones incluyendo, en su caso, los intereses.

Además, la restitución debe hacerse de forma simultánea. Por ello, si una de las partes no cumple con la restitución no puede obligarse a la otra a restituir.

2.- Efectos cuando la declaración de nulidad del contrato afecta a un tercero

2.1 ¿Qué ocurre si el objeto del contrato nulo se ha transmitido a un tercero?

En este caso, el tercero debe restituir lo adquirido siempre que se le haya incluido en la demanda que inicia la acción de nulidad. Pero existen excepciones recogidas en los artículos:

  •  34 de la Ley Hipotecaria, tratándose de bienes muebles o inscribibles en el registro de la propiedad, y
  •  464 del Código Civil, en caso de bienes muebles.
2.2 ¿Qué ocurre si el tenedor o adquirente es un tercero protegido o si la cosa se ha perdido?

En ambos casos, quien enajenó o perdió habrá de restituir el valor que tenía la cosa objeto del contrato en el momento en que se produjo la enajenación o pérdida (detrayéndose de su valor las posibles cargas).

Ningún hombre está suficientemente dotado para gobernar a otro sin que medie el consentimiento del gobernado.

Abraham Lincoln

Hay varias formas de terminar con un contrato en que éste continúa produciendo efectos si no se hace nada: resolución, rescisión, anulabilidad. En todos estos supuestos es necesario que se den los requisitos que menciona la ley.

¿Cuándo es posible anular el contrato?

La creatividad implica no solo crear cosas nuevas, sino que muchas veces se trata de ver, pensar y realizar las mismas cosas de una manera distinta. De hecho la creatividad y el pensamiento lateral son necesarios al abordar situaciones difíciles que requieren resiliencia.

Recordar que el contrato existe cuando concurren consentimiento, causa y objeto, conforme al artículo 1261 del CC.

Un contrato anulable produce sus efectos desde el momento en que se perfecciona, pero es posible anularlo mediante el ejercicio de una acción de anulabilidad en el plazo de 4 años.

Para que un contrato sea anulable debe concurrir uno de los vicios o supuestos que pueden motivar la anulación. Se enumeran en el artículo 1.301 del Código Civil. Estos son:

  • Los casos de vicio del consentimiento por concurrir error, dolo, intimidación o violencia.

Dichos vicios no permiten anular el contrato en todos los casos. Es necesario que el vicio reúna determinados requisitos.

Veamos un ejemplo con el error. Desde el punto de vista del emprendedor, el error debe utilizarse como fuente de aprendizaje. Pero, ¿qué ocurre si al firmar un contrato el emprendedor ha incurrido en error (Matilde T.P.)?

Hay que puntualizar que el error debe ser esencial y sustancial para que pueda ser invalidante. Además ha de tratarse de un error excusable. Es decir, en el caso de que no hubiese mediado una diligencia suficiente por parte de Matilde T.P. es posible que aun concurriendo el error, el contrato no pudiera ser anulado.

  • Existe una regla especial en cuando una parte del contrato es un consumidor. De acuerdo con los artículos 68 y siguientes de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios (Texto refundido aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre), el consumidor pueda desistir dejando sin efecto el contrato en un plazo de 14 días naturales.
  • Pero también, si la causa fuese falsa.
  • Especial mención merecen los contratos realizados por personas menores de edad o incapacitados, sin los requisitos legales;

En este caso, la parte del contrato que se encuentra en esta situación sólo debe restituir aquello en que se hubiese enriquecido.

  •  o un cónyuge sin el consentimiento necesario del otro.

Que el contrato sea o no anulado depende, pues, de que el titular ejercite la acción de nulidad. Dicho de otro modo, para obtener la nulidad es necesario ejercitar la acción de nulidad y obtener una sentencia favorable.

Esto supone que el contrato, no obstante tener un vicio, producirá efectos si no es denunciado en plazo por la parte perjudicada. Se trata, por tanto, de una medida protectora de ésta. 

La sentencia que declare la nulidad produce efectos con carácter retroactivo. 

¿Cuándo se produce la convalidación de un contrato anulable? 

De no instalarse la acción de anulabilidad en el plazo de 4 años el contrato anulable queda convalidado y ya no será posible anularlo. 

La convalidación puede ser expresa, cuando así fuese declarada por la persona que pueda ejercitar la acción de anulabilidad; o tácita

(Hay que tener especial cuidado en los juicios verbales para que no se produzca una convalidación tácita por el juego de los artículos 408 y 438 de la LEC).

La rescisión de un contrato como supuesto de ineficacia sobrevenida 

Como contrapartida a su dedicación el emprendedor, además de llevar a cabo tu sueño, obtiene mayor autonomía o independencia (profesional, personal y económica). El emprendedor es dueño de su tiempo sin estar sujeto a horarios y decide desde dónde trabaja.

Distinción entre rescisión y resolución

A modo de introducción conviene precisar que muchas personas utilizan indistintamente los términos resolución y rescisión. Esto no es correcto. 

Con frecuencia se oye la palabra rescisión para hacer referencia a la terminación de un contrato por incumplimiento de una de las partes. Esto supone usar la palabra rescisión para hacer referencia a la resolución de un contrato.

Distinción entre rescisión y anulabilidad

La rescisión, no es la única forma de dejar sin efecto un contrato. También lo es la anulabilidad.

Por ello, debe diferenciarse entre rescisión y anulabilidad. La rescisión supone la existencia de un contrato válido con el que se causó un perjuicio, mientras que la anulabilidad de un contrato puede producirse por haber mediado en su celebración alguno de los vicios a que hacen referencia los artículos 1.300 y 1.301 CC.

La acción de rescisión sólo puede ejercitarse cuando no existe ningún otro mecanismo que permita garantizar los derechos de las personas que protege. Frente al carácter subsidiario de la acción de rescisión, la acción de anulabilidad puede ejercitarse siempre que se den los requisitos establecidos en la ley para su ejercicio.

Además, la acción de rescisión no puede ejercitarse sí el objeto del contrato se encuentra en posesión de terceros de buena fe, sin perjuicio de que pueda solicitarse la correspondiente indemnización.

¿Qué es la rescisión?

En Derecho Español la rescisión es un supuesto de ineficacia sobrevenida que tiene lugar cuando el contrato, que en sí mismo es válido, causa un perjuicio a determinadas personas.

La rescisión obliga a la devolución del objeto del contrato, incluyendo sus frutos; y consecuentemente, a la devolución del precio con los intereses que hubiese podido generar. Por tanto, quien ejercite la acción de rescisión ha de estar en disposición de devolver lo que hubiese recibido.

El plazo para ejercitar la acción de rescisión es de 4 años, aunque el cómputo varía en cada supuesto según lo que especifica la ley.

Corresponde la legitimación activa a quien la ley designa como perjudicado, y, en su caso, a quienes sean sus sucesores.

¿Cuándo puede ejercitarse la acción de rescisión?

En cuanto a los supuestos en que puede ejercitarse la acción de rescisión conviene traer a colación los artículos 1.290 a 1.294 CC. Los supuestos se ilustran a continuación con ejemplos.

  • El tutor de Pedro M. P. decide formalizar un contrato en su representación sin obtener para ello la oportuna autorización judicial y con esta operación Pedro M.P. sufrió un perjuicio superior a un 25 % del valor del objeto del contrato.
  • Lo mismo ha de entenderse para el caso de una persona declarada ausente. Los representantes de Marcelino U.J., desaparecido practicando windsurf en el Caribe hace más de dos años, firmaron un contrato de compraventa de un inmueble propiedad de Marcelino U.J. en nombre de éste que ha supuesto para su patrimonio un perjuicio de más de la cuarta parte del valor del inmueble enajenado.
  • Carlos S.I. simuló una compraventa para evitar pagar a sus acreedores. Recientemente éstos han ejercitado la acción de rescisión, porque tienen pruebas de que la venta se realizó en fraude de sus derechos y no pueden ejercitarlos de ninguna otra manera.
  •  Mientras se encontraba en tramitación un pleito, en este caso una tercería de dominio, entre Héctor T.G. y Boris K.Ñ., el primero puso a la venta y vendió la finca litigiosa sin consentimiento ni conocimiento del Juez y/o de Boris K.Ñ.

La rescisión no sería posible frente a terceros de buena fé por aplicación de los artículos:

  • 34 LH, en el caso de bienes inmuebles, si no se ha realizado la anotación preventiva de demanda en el Registro de la Propiedad.
  • 464 CC, si el objeto del litigio fuese un bien mueble.
  •  Tras el fallecimiento de Genaro P.F., quien dejó su herencia a partes iguales entre sus tres hijos, se procedió a la partición. Sin embargo, el reparto causó a uno de los hermanos un perjuicio superior al cuarto del valor de los bienes recibidos.
  • Marta O.D. y Ramón F.R. se divorciaron hace tres años procediendo a liquidar su régimen económico matrimonial. No obstante, Ramón F.R. ejercitó una acción de rescisión de la liquidación de la sociedad de gananciales por apreciar que la valoración de la porción de su exmujer excedía en más de un 30 % del valor real de los bienes asignados en la fecha en que se efectuó la valoración.
  • En Cataluña rige también la rescisión por lesión ultra dimidium. 

¿Cuándo es posible resolver un contrato?

Para que la creatividad sea efectiva debe ser monetizable o vincularse a un negocio viable, pero también es importante para el emprendedor conectar con los demás socios. Se trata de una relación esencial a lo largo de toda la vida de la empresa, tanto en los momentos buenos, como en los malos.

Con quien tengas trato, no tengas contrato.

Anónimo

Normativa aplicable a la resolución contratual 

La posibilidad de resolver se encuentra recogida en el artículo 1124 del Código Civil cuyo contenido no se aplica, sin embargo, en los supuestos en que existen normas más específicas para supuestos concretos, como en:

  • La compraventa (1.503 y 1.504 CC) o
  • El arrendamiento (1.569 CC).

De lo anterior resulta que el CC y la Ley 28/1998 de Venta de Bienes Muebles a Plazos prevén algunas particularidades para el caso en que el objeto del contrato sean bienes inmuebles o bienes muebles. 

Opción entre cumplimiento o resolución

A tenor del párrafo segundo del artículo 1124, el perjudicado puede escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución, con resarcimiento de daños y abono de intereses en ambos casos. 

Además puede pedir la resolución tras optar por el cumplimiento, cuando éste sea imposible. 

¿Qué es la resolución de un contrato? 

La resolución contractual es una facultad que se concede a una de las partes en caso de obligaciones bilaterales (también denominadas recíprocas o sinalagmáticas) que permite la extinción sobrevenida por razón del incumplimiento de sus obligaciones por una de las partes. 

NOTA.- Se entiende por obligaciones bilaterales, reciprocas o sinalagmáticas, aquellas en que cada parte asume una serie de obligaciones para con la otra como ocurre en los contratos. 

Esta facultad y la correspondiente acción resolutoria se recogen dentro del artículo 1.124 del CC con carácter general para el derecho de obligaciones.

Así, la facultad de resolver las obligaciones, señala el precepto, se entiende implícita en las recíprocas para el caso en que uno de los obligados no cumpliere lo que le incumbe. Conviene destacar, no obstante, que se exige un incumplimiento cualificado. 

Son supuestos de resolución, entre otros: 

  • La imposibilidad sobrevenida de realizar su prestación por una de las partes del contrato.
  • La excesiva onerosidad, cuando una de las partes debe realizar para cumplir sus obligaciones sacrificios desproporcionados debidos a una causa sobrevenida.
  • La frustración de la finalidad del contrato. 

Requisitos necesarios para poder resolver un contrato

Para resolver un contrato es necesario: 

  • Que exista una obligación recíproca,
  • Que uno de los obligados no cumpla lo que le corresponde, lo que permite al cumplidor optar por la resolución.
  • Que el incumplimiento sea suficientemente importante.

No basta una pequeña incorrección para que pueda resolverse la obligación.

¿Cómo se declara la resolución? 

La resolución por incumplimiento es una medida que a la vez sanciona el incumplimiento y protege al contratante que ha cumplido.

Además, es posible que la resolución afecte únicamente a determinadas prestaciones que no hayan sido objeto de contraprestación si así se hubiese previsto en el contrato.

1.     Resolución voluntaria

Es posible que la resolución sea declarada voluntariamente por una de las partes. Pero sí la otra parte se opone, será necesario ejercitar una acción para obtener una declaración judicial de resolución. 

Es posible resolver las relaciones obligatorias para las que no se ha pactado un plazo de duración en el contrato mediante una declaración de voluntad, dando al destinatario un plazo de preaviso y el tiempo necesario para adoptar las medidas pertinentes. 

2.     Acción de resolución 

Es necesario ejercitar una acción de resolución para resolver cuando la parte incumplidora se opone a la resolución. 

El plazo para el ejercicio de la acción resolutoria es de 5 años desde que el cumplimiento sea exigible o desde que se produzca cualquier incumplimiento tratándose de obligaciones de tracto sucesivo. Es decir, se aplica el plazo general de prescripción para las acciones personales (Ley 42/2015, de 5 de octubre). 

En caso de ser necesario ejercitar una acción resolutoria e interponer una demanda por parte del vendedor, el requerimiento al comprador habrá de formar parte de la documentación aportada con la misma. Además, debe solicitarse la anotación preventiva de la demanda en el Registro de la propiedad que corresponda a la finca o fincas objeto del contrato. 

Efectos de la resolución del contrato 

Declarada la resolución voluntaria sin oposición o judicial: 

  • Termina la relación contractual.
  •  Las partes han de restituirse las respectivas prestaciones.

Cada parte debe reintegrar o restituir las cosas o las prestaciones que hubiese recibido, a la otra parte, ya que la resolución tiene efectos retroactivos.

De no ser posible lo anterior, habrá de devolverse el equivalente en dinero.

  •  La parte incumplidora ha de proceder al resarcimiento de daños y al abono de intereses.

Particularidades de la resolución en casos determinados

Es importante tener en cuenta que: 

  • Como en el caso general, en estos supuestos el incumplimiento de una parte (de la parte protegida) no determina per se el derecho a resolver automáticamente el contrato por la contraparte.
  • No es posible aplicar las reglas especiales por interpretación analógica. 

Particularidades de la resolución en el contrato de compraventa de bienes inmuebles 

De acuerdo con la jurisprudencia, en caso de contrato de compraventa de bienes inmuebles las reglas contenidas en los artículos 1124 y 1504 del CC han de  interpretarse de forma complementaria.

Las particularidades de la resolución en el contrato de compraventa de bienes inmuebles se recogen en el art. 1.504 CC y se establecen en favor del comprador. 

Así, el comprador puede realizar el pago del precio con posterioridad a la fecha convenida, con la sola excepción de que el vendedor haya reclamado el pago del precio con mediación del notario o del juzgado. Por tanto, la regulación particular es más favorable al comprador antes de producirse el requerimiento de pago. 

Producido el requerimiento de pago desaparecen las particularidades en favor del comprador 

La falta de pago una vez producido el requerimiento de pago da lugar a la resolución del contrato, sin que el órgano jurisdiccional pueda fijar un plazo adicional o apreciar causas justificativas. 

Teniendo en cuenta su importancia analizamos a continuación el requerimiento de pago, qué debe contener y qué forma debe adoptar cuando se refiere al contrato de compraventa de bienes inmuebles. 

1.- El requerimiento de pago es una declaración unilateral del vendedor efectiva desde el momento en que es conocida por el comprador, o debería haberlo sido, al haber sido debidamente recibida.

2.- En cuanto al contenido del requerimiento de pago, la jurisprudencia ha venido señalando que: 

  • No se trata de una intimación al pago,
  • Se trata de una expresión del propósito del vendedor de optar por la resolución de la venta.
  • Ha de contener la intención del vendedor de resolver el contrato. 

3.- Sobre la forma del requerimiento de pago:

  •   La ley hace referencia a una mediación judicial o notarial.

De hecho, lo mejor es que se realice el requerimiento vía judicial o notarial, para evitar complicaciones.

  •  Existe jurisprudencia que valida la notificación por correo certificado con acuse de recibo o por burofax con certificación de texto.

Sin embargo, también existe jurisprudencia en contrario, sobre la base de que estos sistemas no se mencionan específicamente en la ley. 

Particularidades de la resolución en el contrato de compraventa de bienes muebles 

Debe resaltarse que:

  • La resolución es una facultad para la parte que ha resultado perjudicada por el incumplimiento. No se trata de una obligación, como veremos ulteriormente.
  • Los requisitos establecidos para la resolución de todos los contratos, son aplicables también al caso que nos ocupa. 
Regulación general en el Código Civil 

En los contratos de compraventa de bienes muebles el Código Civil establece una presunción de resolución (art. 1505 CC) cuando: 

  • El comprador no acude a recibir la cosa al tiempo de la entrega,
  • El comprador acude a recibir la cosa a tiempo pero no cumple con su obligación de pago, salvo que se hubiese pactado un pago diferido.
Regulación en la Ley de venta de bienes muebles a plazos 

La ley de venta de bienes muebles a plazos regula los contratos de compraventa de bienes muebles cuando el pago de la totalidad del precio o parte de éste es posterior en más de 3 meses al momento de la entrega del bien adquirido. 

Derecho  del comprador a desistir del contrato 

Aquí, la resolución se ve afectada por el reconocimiento legal al comprador del derecho a desistir del contrato en el plazo de siete días hábiles desde la entrega. Para ello son requisitos necesarios: 

  • Que el adquirente comunique al vendedor de modo fehaciente o que permita dejar constancia de la comunicación su intención de desistir del contrato.
  • Que también se produzca la devolución del bien adquirido en el citado plazo de 7 días.
  • Que el bien objeto de devolución se encuentre en buenas condiciones y no haber sido utilizado más que para la prueba.

En caso contrario, el vendedor tendrá derecho a ser indemnizado por los desperfectos. 

Consecuencias del retraso en los plazos de pago por el comprador 

1.- Si el plazo objeto de demora es el último, el vendedor puede: 

  • Reclamar el cumplimiento total, o
  • Resolver el contrato. 

2.- Lo mismo puede hacer el vendedor cuando la demora afecta a 2 plazos

3.- Si la compraventa de bienes muebles a plazos hubiese sido objeto de financiación, la ley concede a la entidad financiera el derecho a reclamar el abono de la totalidad de los plazos pendientes en los mismos supuestos anteriormente señalados (1 y 2). 

4.- En casos excepcionales, los tribunales podrán fijar plazos adicionales teniendo en cuenta la causa de la demora. 

Consecuencias de la depreciación del bien mueble pagado a plazos en caso de resolución 

Sin perjuicio de que puedan plantearse por el vendedor las acciones pertinentes, la Ley de venta de bienes muebles a plazos establece que de producirse una depreciación del bien vendido que no exceda de la quinta parte de su valor inicial el vendedor tendrá derecho a una indemnización del 10 %.

La excepción de contrato incumplido 

Como hemos visto hasta ahora en caso de incumplimiento de un contrato existen diversas alternativas: 

  • Solicitar el cumplimiento forzoso,
  • Solicitar la indemnización de daños y perjuicios por incumplimiento,
  • Hacer valer las cláusulas penales o
  • Resolver el contrato, entre otras. 

En este caso vamos a ver una más, la excepción de contrato incumplido

Se trata de un tipo de excepción que viene del Derecho romano (exceptio non adimpleti contractus) y se basa en la idea de que tratándose de obligaciones recíprocas, como ocurre con los contratos, ninguna de las partes puede exigir a la otra el cumplimento de la obligación sin cumplir por su parte lo que le incumbe (o al menos ofrecer el cumplimiento). 

El efecto fundamental de este tipo de excepción es el de suspender provisionalmente la prestación a cargo de la persona legitimada a invocarla. Es decir, la oposición de la excepción enerva la reclamación hasta el momento en el que se produzca el cumplimiento por la otra parte. 

Por ello, la excepción no produce para el legitimado efectos liberatorios respecto a su obligación de cumplir (si de contrario se produjese el cumplimiento). En este sentido, su efecto diverge del de la resolución del contrato (no es definitivo sino temporal). 

La doctrina y la jurisprudencia suelen distinguir entre: 

  • La excepción de incumplimiento contractual propiamente dicha (exceptio non adimpleti contractus), que justifica la exoneración del pago, y
  • La denominada exceptio non rite adimpleti contractus, para los casos de cumplimiento defectuoso. 

En cualquier caso, la excepción de contrato incumplido no priva al legitimado de las acciones que le correspondan para subsanar los posibles defectos de la prestación de la parte contraria. 

¿Y si me exigen que cumpla a pesar de incumplir? 

Se trata de una situación quizá más frecuente de lo que podamos pensar

Para hacer valer la excepción basta que el demandado la alegue en la contestación a la demanda sin que sea requisito necesario plantear una demanda reconvencional 

Requisitos para hacer valer la excepción de contrato incumplido 

Resulta esencial: 

1.- Que se trate de obligaciones de ejecución simultánea 

Es decir, para oponer la excepción es preciso: 

  • Ser deudor de una prestación cuyo cumplimiento se reclama.
  • Ser acreedor de otra prestación a que resulte obligado el reclamante.

Tratándose de obligaciones de ejecución sucesiva es posible suspender la ejecución de la prestación por el obligado a ejecutar en primer lugar en base en el artículo 1467 CC de existir un riesgo de incumplimiento por la parte contraria.

2.- Que se haya producido el incumplimiento de contrario
  • Si el incumplimiento es definitivo es posible tanto oponer la excepción como resolver el contrato.
  • No es necesario que el incumplimiento sea definitivo para oponer la excepción, basta la omisión de la ejecución de la prestación debida aunque se trate de un incumplimiento parcial que afecte a las bases de la obligación contraída.
  • Tratándose de un cumplimiento defectuoso que no afecta a la esencia del contrato es posible reducir la prestación debida en función del cumplimiento realizado de contrario. 
3.- Que el reclamante no haya cumplido ni ofrecido cumplir su prestación 
4.- Que la obligación debida por el reclamante esté vencida y sea exigible 
5.- Que quien opone la excepción haya apercibido a la otra parte de su incumplimiento 

Con el apercibimiento han de indicarse exactamente la fecha o fechas en que se produjeron y los hechos acaecidos. 

Tratándose de incumplimiento parcial el reclamado ha de haber formulado la correspondiente reserva o protesta a la contraparte, pues en caso contrario el demandado iría contra sus propios actos al oponer la excepción. 

6.- Que la excepción se plantee de buena fe

Por ejemplo, no podrá basarse la excepción en el incumplimiento por la otra parte de prestaciones que carezcan de entidad suficiente para respaldar la excepción. 

¿Cuándo se extingue la excepción?

1.- Es posible renunciar a la excepción de contrato incumplido, tanto de forma expresa como tácita. 

También es posible renunciar a la excepción en relación a alguna de las obligaciones en particular o a todas ellas. 

2.- La excepción desaparece: 

2.1.- Al producirse el cumplimiento de la parte contraria, ya sea en sus propios términos o mediante algún tipo de compensación aceptada 

2.2.- Cuando se resuelve el contrato sobre la base del incumplimiento. 

2.3.- Cuando se produce una rescisión o anulación que afecte a la obligación cuyo cumplimiento se reclama. 

2.4.- Cuando se ofrece por el reclamante el cumplimiento de su obligación de modo serio y real. No obstante, la opinión mayoritaria entiende que la excepción pervive en el caso de que prescriba la obligación.

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