¿Por qué es importante el contrato escrito?

Los profesionales deben hacer todo por escrito. Esto evita conflictos y juicios futuros. Siempre conviene dejar en claro lo que se aporta. 

Lo que está claro es que mientras las partes están de acuerdo un contrato verbal es perfecto. En el caso de que empiece a haber discordia es cuando podemos apreciar realmente la importancia de documentar el contrato.

Como señala Samuel Beckett:

Es importante que quede constancia escrita de todos nuestros contratos para:

  • Tener claridad sobre los acuerdos a los que llegamos, 
  • Que sirva de recordatorio cuando una parte olvida sus obligaciones, 
  • Que puedan ser interpretados por el tercero a quien se encomienda la resolución de un posible conflicto entre las partes (bien sea el juez competente, bien sea el árbitro designado para el arbitraje),
  • Servir de prueba documental permitiendo la acreditación de la existencia del contrato, de su fecha y de su contenido, y 
  • Cumplir con la forma especial para la efectividad del contrato que exige el párrafo último del artículo 1280 del Código Civil.

Contrato como acuerdo de voluntades

A tenor del artículo 1254 del Código Civil español, un contrato es un acuerdo de voluntades en el que una o más personas consienten en obligarse respecto de otra u otras a dar alguna cosa o prestar algún servicio.

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia española, el contrato es un pacto o convenio –oral o escrito- entre partes que se obligan sobre materia o cosa determinada y a cuyo cumplimiento pueden ser compelidas. También se conoce por contrato el documento que recoge las condiciones de este convenio.

Según la Wikipedia el contrato es un acuerdo de voluntades que genera derechos y obligaciones para las partes contratantes y sus causahabientes.

El artículo 1261 del Código Civil señala como elementos esenciales o requisitos para la validez del contrato el consentimiento, el objeto y la causa.

La forma de los contratos en el Código Civil

La forma, como regla general, no se considera un elemento esencial de los contratos. El Código Civil opta por la defensa de la libertad de forma en el contrato – artículos 1.278, 1.279 y 1.280 –, señalando el 1278 que los contratos son obligatorios con independencia de la forma en la que se hayan celebrado siempre que concurran el consentimiento, el objeto y la causa. 

Por tanto, E no es necesario documentar el contrato. Es posible un contrato verbal.

Como excepción la ley exige una forma especial

Existen casos en los que es necesario que exista algún tipo de documentación. Concretamente existen casos en que es necesario un tipo de documento específico. 

El artículo 1.279 establece que en caso de que la ley exigiere el otorgamiento de escritura pública u otra forma especial para hacer efectivas las obligaciones propias de un contrato, los contratantes podrán compelerse recíprocamente a llenar aquella forma desde que hubiera intervenido el consentimiento y demás requisitos necesarios para su validez.

En escritura publica

El 1280 CC establece los casos en es necesario que el contrato conste en escritura pública. Como ocurre con los actos y contratos que tengan por objeto la transmisión, la creación, la extinción o la modificación de derechos reales sobre bienes inmuebles. Por ejemplo, la compra-venta de una casa.

No vamos a agotar los supuestos del artículo 1280 CC.

Por escrito

Pero si queremos poner de manifiesto que el último párrafo del art. 1.280 CC,  que a veces se olvida. Éste establece que también deberán constar por escrito, aunque sea privado, los demás contratos en que la cuantía de las prestaciones de uno o de los dos contratantes exceda de 1500 ptas.

De ahí que deban constar por escrito la mayoría de los contratos.

Además, tiene una finalidad preventiva, pues cuanto más claro conste en el contrato cuáles son los términos del mismo menores conflictos van a producirse entre las partes.

Especialidades de los contratos con consumidores

En el ámbito del derecho de consumo el artículo 63 de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios establece el deber de documentar el contrato por parte del empresario o profesional. 

Si bien se aceptan diversidad de formatos, impone que los gastos de la documentar el contrato correspondan al empresario.

¿Cuándo podemos comprobar el verdadero valor de un contrato escrito?

Mientras las partes están de acuerdo y todo va sobre ruedas, el hecho de haber o no firmado un contrato y su contenido no tienen mucha importancia. Sin embargo, 

  • ¿Qué pasa cuando las partes dejan de estar de acuerdo o interpretan lo acordado de forma distinta?,
  • ¿Qué pasa si una de las partes deja de cumplir con el tenor del contrato inclinándolo hacia sus propios intereses en perjuicio de la otra parte?

La respuesta a estas preguntas es precisamente la función del contrato escrito, pues los contratos en puridad no se redactan para las partes sino para que puedan se entendidos por un tercero: el Juez o Tribunal, árbitro o persona encargada de resolver el conflicto planteado entre las partes.

(No hemos aludido intencionadamente al mediador, ya que su función no es resolver conflictos, sino ayudar a las partes a resolverlos aportando un punto de vista diferente).

Funciones de la contratación escrita en caso de conflicto

Se trata de unos aspectos básicos del contrato escrito que son de aplicación cualquiera que sea su modalidad (contrato de alquiler, contrato comercia u otros).

  • En caso de conflicto entre las partes, la contratación escrita cobra importancia porque es un medio de prueba del acuerdo de las partes. (Prueba documental).
  • Un contrato escrito claro, que deje poco margen a la interpretación, contribuye a minimizar los riesgos en que puede incurrir la empresa o negocio en una operación mercantil.
  • Poner por escrito las pretensiones de las partes también ayuda a evitar el contrato ilegal.

Consentimiento en un contrato escrito

Junto a los elementos esenciales del contrato escrito a que se refiere el 1261 del Código Civil, hay que tener en cuenta la capacidad para contratar.

Capacidad para contratar

Como establece el artículo 1263 del mismo texto legal, no pueden prestar consentimiento ni los menores no emancipados, ni los incapacitados.

Validez del consentimiento en un contrato escrito

Para que sea válido el consentimiento es necesario que no concurran ninguno de los vicios del consentimiento que enumera el artículo 1265 del Código Civil, a saber: error, violencia, intimidación o dolo, puesto que hacen nulo el consentimiento.

Los vicios del consentimiento en España se desarrollan en los artículos 1266 y siguientes.

Error como vicio del consentimiento

El mero error de cuenta sólo dará lugar a la corrección. 

Para que el error actúe como vicio invalidante deberá recaer sobre la sustancia del objeto del contrato escrito o sobre las condiciones de éste que hubiesen motivado principalmente la celebración del contrato. (Sino será un error excusable). 

Cuando la consideración a la persona hubiese sido la causa principal del contrato, el error sobre ésta también invalidará el contrato.

Violencia como vicio del consentimiento

Se considera que hay violencia cuando para arrancar el consentimiento se haya empleado una fuerza irresistible (cualquiera que sea la persona que la haya realizado).

Intimidación como vicio del consentimiento

Se entiende por intimidación la inspiración a uno de los contratantes de un temor racional y fundado de sufrir un mal inminente y grave en su persona, en sus bienes, o en la persona o bienes de sus familiares directos o su cónyuge (cualquiera que sea la persona que la haya realizado). 

No basta el temor a desagradar y habrá de tenerse en cuenta la edad y la condición de la persona que ha sido o presuntamente ha sido intimidada.

Dolo como vicio del consentimiento

Se entiende por dolo la inducción a uno de los contratantes a celebrar un contrato por medio de palabras o maquinaciones insidiosas por parte del otro contratante, cuando, sin ellas, el primero no se hubiera obligado por el contrato. 

El dolo incidental sólo obliga al que lo empleó a indemnizar daños y perjuicios. Sin embargo, el dolo produce la nulidad del contrato escrito cuando es grave y solo ha sido empleado por una de las partes.

¿Qué puede ser objeto del contrato escrito?

De acuerdo con los artículos 1.271 y ss CC pueden ser objeto del contrato:

  • Todas las cosas que no están fuera del comercio, aun sean futuras, siempre que no se trate de cosas imposibles. 

En el caso de la herencia futura solo cabe practicar entre vivos la división de un caudal y otras disposiciones particionales de acuerdo con el artículo 1056 del CC.

  • Las cosas objeto del contrato escrito han de estar al menos determinadas en cuanto a su especie, puesto que la indeterminación en cuanto a la cantidad no afecta al contrato siempre que sea posible determinarla sin necesidad de nuevo contrato.
  • Todos los servicios, siempre que no sean imposibles ni contrarios a las leyes o buenas costumbres.

¿Cuándo concurre la causa?

A tenor de los artículos 1.274 y ss del CC los contratos sin causa, o con causa ilícita, no producen efectos.  No obstante, a pesar de que la causa no se exprese en el contrato, se presume existente y lícita, salvo prueba en contrario.

Se entiende por causa  ilícita la que se opone a las leyes o a la moral. 

Si se expresa en el contrato una causa falsa, el contrato será nulo salvo que el contrato se funde en una causa verdadera y lícita.

Tipos de causas en los contratos

Se distinguen las siguientes causas:

  • En caso de contratos onerosos la causa para cada parte es la prestación o promesa de una cosa o servicio por la otra.
  • En los contratos remuneratorios la causa es el servicio o beneficio que se remunera.
  • Tratándose de contratos de pura merced la causa es la liberalidad del benévolo.

Contratos internacionales y el problema de las normas a aplicar

Con el creciente grado de exportación e internacionalización de la PYME está creciendo el número de contratos internacionales. Cuando los contratos no se circunscriben a un ámbito nacional debe tenerse en cuenta es cuál es la ley aplicable.

En este sentido, resulta claro que no existe uniformidad entre legislaciones a nivel internacional, por lo que existe una tendencia a la utilización de contratos o modelos de contratos “internacionales” que no se basan en una ley nacional propiamente dicha, sino en principios generales o “normas” que tratan de uniformar lo más posible los contratos internacionales.

Modelos de contratos internacionales

En este punto existen diversos modelos de contratos internacionales elaborados por organizaciones como la CCI (Cámara de Comercio Internacional) o ICC (International Chamber of Commerce) o juristas especializados en la materia.

Estos modelos de contratos internacionales tienden a recoger la práctica más habitual en el comercio internacional y/o los principios generales especialmente elaborados al efecto, como los principios UNIDROIT que trataremos posteriormente.

Sin perjuicio de la cantidad de tipos de contrato que pueden formalizarse los modelos suelen elaborarse para los tipos de contratos más utilizados, como:

  • Contrato de compraventa internacional de mercancías, 
  • Agencia internacional… 

Principios UNIDROIT

En este punto destaca la iniciativa de la Agencia de las NN.UU cuya cometido es la unificación del Derecho Internacional Privado, denominada Unidroit, que es seguida por la mayoría de los modelos de contratos internacionales (entre ellos los de la CCI).

La última versión de estos principios es la de 2010. Incluyen:

  • Principios generales propiamente dichos como todo relativo a la forma o el principio de buena fe negocial
  • La regulación del perfeccionamiento, pasando por los plazos o el apoderamiento de representantes.
  • Reglas sobre validez, vicios del consentimiento y daños y perjuicios. 
  • Reglas sobre interpretación de los contratos, incluyendo posibles discrepancias lingüísticas.
  • Lo que se considera relevante a efectos de análisis delverdadero significado de las cláusulas, como:
    • las negociaciones previas, 
    • lo practicado por las partes, 
    • los actos posteriores al contrato, 
    • la naturaleza y/o la finalidad del contrato, 
    • el concepto usualmente atribuido a las palabras en el ámbito comercial o 
    • los usos y costumbres.
  • Obligaciones de diversa índole, incluyendo, obligaciones implícitas y condicionales, y estipulaciones en favor de terceros.
  • Principios relativos al cumplimiento, pago, imputación de pagos, excesiva onerosidad de las prestaciones, supuestos de incumplimiento y principios sobre la forma de reclamar, distinguiendo entre obligaciones dinerarios y no dinerarias.
  • Resolución, resarcimiento, compensación, cesiones de créditos o de contratos y transferencia de obligaciones.
  • Prescripción y principios a tener en cuenta en caso de que existan varios deudores o acreedores.

Estos principios han ido adquiriendo mayor importancia en España debido a la internacionalización de la PYME y a los casos de internacionalización de empresas españolas.

Características de los principios UNIDROIT

– No son vinculantes

Es importante destacar que estos principios cuando se aplican en los contratos internacionales no son vinculantes. Es decir, sólo serán aplicables si las partes así lo hubiesen convenido. No se trata de normas sobre contratación internacional de carácter imperativo.

También pueden ser utilizados (o no) para la interpretación o a falta de pacto.

Pero, aun siendo aplicables habrá de estarse:

  • Al contenido del contrato, 
  • A los principios generales de la ley aplicable y 
  • A los usos del comercio internacional

En este último punto destacan los Incoterms, elaborados por la Cámara de Comercio Internacional, que determinan las responsabilidades que corresponden a la empresa vendedora y a la compradora en función del Incoterm pactado.

– No pueden modificar normas imperativas

Tampoco podrán modificar los principios UNIDROIT la aplicación de normas imperativas aplicables al contrato cualquiera que sea su origen. Como ocurre con las reglas que regulan la capacidad de las partes.

– Pueden exceptuarse por las partes

Además, las partes tienen la posibilidad de exceptuar uno o más principios a sus contratos internacionales o modificar o derogar las consecuencias derivadas de sus disposiciones.

– Implican la aplicación de los principios generales subyacentes

De pactarse la aplicación de los principios UNIDROIT, las cuestiones comprendidas en su ámbito de aplicación pero no resueltas por éstos, se resolverán de acuerdo con los principios generales subyacentes.

Otros instrumentos elaborados por la ICC, aunque no tan generalizados como los Incoterms, son:

  • Las Reglas y Usos Uniformes Relativos a los Créditos Documentarios, 
  • Los Modelos de Contratos Internacionales, anteriormente mencionados, que tratan de facilitar la importación o exportación o 
  • Las Reglas anticorrupción.

El Arbitraje internacional

Otra cuestión que resulta muy extendida en los contratos internacionales es el arbitraje internacional. Esto es debido a las ventajas del arbitraje internacional, que incluyen:

  • La flexibilidad –las partes pueden organizar el procedimiento o delegar la organización en una corte arbitral-, 
  • Las partes eligen el idioma del proceso, las normas aplicables y el lugar de celebración.
  • La posibilidad de elegir los árbitros, 
  • Más rapidez que en los procedimientos judiciales, 
  • Posibilidad de confidencialidad…

Sin embargo, aunque el laudo es vinculante, si la parte o partes obligadas no lo cumplen, es necesario solicitar la ejecución judicial del laudo.

En Derecho Español el arbitraje es internacional cuando las partes están domiciliadas en diferentes países. Pero también, en el caso de que las prestaciones objeto del contrato se refieran al comercio internacional o cuando deban cumplirse en un país distinto de aquel que corresponda al domicilio de las partes.

Por otro lado, pueden someterse a arbitraje los conflictos inter partes relativos a cuestiones de libre disposición. Para someter un procedimiento a arbitraje es necesario que el modelo de contrato internacional, o el contrato internacional propiamente dicho, contenga una cláusula arbitral (aunque a veces lo que contempla es una cláusula de sumisión expresa a tribunales o a una jurisdicción o tribunales determinados).

Según la ley Uncitral, el convenio arbitral debe figurar por escrito y firmado por las partes. También se considera válido el intercambio de documentos que reflejen claramente la existencia del acuerdo.

Existen dos tipos o mecanismos fundamentales de arbitraje internacional. El denominado institucional, si se encarga la administración a una institución y el llamado arbitraje ad hoc, cuando es administrado por los árbitros designados por las partes. En la práctica, son más numerosos los primeros.

La ICC, es una institución reconocida en este sentido (Corte Internacional de Arbitraje, ICC París), pero hay otras muchas, como la mayoría de las diversas Cámaras de comercio que tienen competencia para el arbitraje comercial internacional en España.

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