Evita inconvenientes al renovar o desistir de un contrato

Decidir montar un negocio es una de las decisiones más importantes en la vida del emprendedor por lo que antes conviene obtener la máxima cantidad de información y del mayor número de fuentes posible antes de sacar conclusiones.

Pero, una vez que la empresa está en funcionamiento, mantener o mejorar la rentabilidad requiere una adaptación continua. Por ello, cada vez más los contratos se pactan con una duración temporal por lo que en su caso hay que proceder a su renovación antes de que dejen de producir efectos.

¿Qué tener en cuenta a la hora de renovar un contrato?

En general, resulta esencial:

  • Que el contrato esté funcionando correctamente para la empresa, consiguiendo sus objetivos.
  • Que el contrato siga siendo relevante, al menos, durante un tiempo.
  • Las prácticas de la empresa en materia de gestión de contratos, y
  • Las relaciones de la empresa con clientes y/o proveedores.

 Además, habrá que tener en cuenta:

  • Los plazos y criterios de cobro y pago,
  • La forma de fijación de los precios,
  • Si la empresa ha realizado, esté realizando, o tenga la intención de hacer en un futuro próximo, reestructuraciones o cambios que puedan afectar a:
    • Los objetivos del contrato, o
    • Los servicios y/o productos objeto del mismo.

Renovación automática ventajas e inconvenientes

Es frecuente que los contratos establezcan una renovación automática si no se preavisa con un determinado plazo de tiempo.

La ventaja más importante la renovación automática es que el empresario no tiene que preocuparse de renovar el contrato sí está conforme con el mismo.

La desventaja es que si se deja pasar la fecha de preaviso, el contrato habrá quedado automáticamente renovado por el tiempo de duración estipulado aunque el empresario tuviese la intención de no renovarlo.

En el mejor de los casos para solucionar esta situación pueden haberse pactado unas indemnizaciones concretas, aunque también cabe llegar a un acuerdo con la otra parte y pactarlas en su caso a posteriori.

Por ello, las empresas deben tener al día un listado de contratos con sus aspectos esenciales, entre ellos los plazos para preavisar antes de terminar o renovar el contrato señalando una fecha concreta.

Tanto la terminación cuando se quiere renovar, como la continuación de un contrato con el que no se está conforme por haber transcurrido el plazo de preaviso ocasionan a la empresa molestias y/o gastos innecesarios.

Optar por renovar el contrato 

Incluso en el caso de que se desee la renovación y ésta se produzca, el contrato suele experimentar algunas variaciones respecto al contrato original o al anterior.

Entre ellas destacan los plazos de duración y los precios. Es frecuente que los contratos establezcan:

  • Una cláusula la duración de los contratos renovados que pueden ser iguales o diferentes. Y
  • Un mecanismo de actualización de precios, o la obligación de las partes de llegar a un acuerdo sobre los mismos en el momento de la renovación.

Además, pueden concurrir limitaciones en materia renovación impuestas por:

  • Las partes en los contratos,
  • La ley, o
  • Ambos.

Un ejemplo de limitaciones legales

Un importante ejemplo de limitaciones legales que afectan a la renovación de los contratos se encuentra en la Ley de arrendamientos urbanos tras la modificación por la Ley 4/2013, de 4 de junio (por la que se regulan las medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas), aunque sólo es aplicable a los arrendamientos de viviendas (quedando fuera de la limitación los contratos de arrendamiento de local de negocio).

Así, tras la Ley 4/2013 se establecieron plazos mínimos de duración del contrato de arrendamiento de viviendas ordenando prórrogas obligatorias para el arrendador y potestativas para el arrendatario en caso de que la duración del contrato fuese menor.

El plazo mínimo de duración es de 3 años, fijándose prórrogas anuales hasta completar los 3 años.

Además, el artículo. 10 de la LAU establece una prórroga adicional de un año, si ninguna las partes notifica la otra su intención de que no proseguir el contrato más allá de los 3 años.

Al tratarse de prórrogas potestativas para el arrendatario éste puede manifestar su intención de renovar el contrato con, al menos, un preaviso de 30 días.

Como excepción al plazo mínimo duración y siempre que haya transcurrido el primer año de duración del contrato se mantiene la posibilidad de que el arrendador, si necesita la vivienda para sí o sus familiares, pueda comunicarlo al arrendatario con dos meses de antelación a la fecha en que necesitará disponer de su vivienda.

La novación de un contrato

Íntimamente relacionada con la renovación la novación consiste en una sustitución de un contrato por otro posterior. En caso de novación el nuevo contrato puede determinar la extinción o la modificación del contrato anterior.

Por ello suele hablarse de:

  • Novación extintiva, en el primer caso, y
  • Novación modificativa, en el segundo.

La novación modificativa puede afectar:

  • A una parte del contrato,
  • Al objeto del contrato o
  • A algunas de las cláusulas del contrato.

Pudiendo existir supuestos combinados.

El Tribunal Supremo considera que en si se duda si se trata de una novación extintiva o modificativa, debe interpretarse como modificativa. Es decir, ha de interpretarse que no existe intención de extinguir la obligación salvo que la obligación antigua y la nueva resulten incompatibles.

No puede existir duda sobre el tipo de novación cuando este se ha expresado claramente en el contrato o se ha señalado que se desea que el contrato novado se extinga.

¿Cuándo es posible desistir de un contrato?

 Para desistir de un contrato basta que:

  • Las partes quieran dejarlo sin efecto de mutuo acuerdo o
  • Una de ellas tenga la facultad de hacerlo de forma unilateral.

¿Qué se entiende por desistimiento mutuo?

Se trata propiamente en un supuesto de extinción de la relación contractual.

En puridad este tipo de desistimiento, es un nuevo acuerdo o contrato entre las partes (un acuerdo mutuo de terminación) que, como tal, ha de reunir todos los requisitos esenciales de los contratos.

¿Qué se entiende por desistimiento unilateral?

No se admite el desistimiento unilateral con carácter general, salvo que se hubiese previsto en el contrato. No obstante, existen algunas previsiones específicas para contratos concretos en el Código Civil, como en los casos de:

  • Sociedad,
  • Mandato, o
  • Arrendamiento de obra.

Puesto que el desistimiento unilateral supone una facultad de poner fin a la relación obligatoria sin consentimiento de la otra parte su ejercicio requiere:

  • La previsión legal o
  • Que las partes hayan decidido otorgar esta facultad, bien ambas a partes, bien una sola de ellas en el contrato correspondiente.

Caso especial en que una parte del contrato es un consumidor

El artículo 68 de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios permite que el consumidor pueda desistir del contrato y dejarlo sin efecto siempre que lo haga en el plazo de siete días naturales.

Para ello no es necesario que el consumidor alegue causa alguna y el coste ha de satisfacerse por el empresario con quien se contrata.

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